El velo de Burano nacido de la espuma del mar

Giacomo Berto • May 22, 2026

Cuando era pequeña, mi abuela me contaba a menudo una historia sobre Burano durante las noches de invierno, cuando afuera había niebla y en la cocina todavía se sentía el aroma del café y de las galletas recién hechas.


Decía que hace muchos siglos, un joven pescador de Burano regresaba a casa con su barca poco antes de su boda. El mar estaba en calma y la laguna casi inmóvil. En cierto momento aparecieron unas sirenas que intentaron atraerlo con su canto.


Pero el joven solo pensaba en la muchacha que lo esperaba en la isla y resistió la tentación. La Reina del Mar, impresionada por su fidelidad, levantó la espuma blanca de las olas y la transformó en un velo ligerísimo, tan hermoso que parecía hecho de luz.


La joven novia de Burano lo llevó el día de su boda y todas las mujeres de la isla quedaron fascinadas por aquellos delicados dibujos llenos de transparencias y detalles. Según la leyenda, el encaje de Burano nació precisamente de aquel velo.


Mi abuela siempre decía que quizá no importa saber si la historia es verdadera o no. En Burano, las leyendas forman parte de la vida cotidiana, igual que la ropa tendida entre las casas de colores, las barcas amarradas a los canales y las señoras sentadas frente a sus puertas bordando en los días soleados.



Y todavía hoy, cada vez que entro en una tienda de encajes en Burano y veo ciertos trabajos hechos a mano, vuelvo a pensar en aquella historia de la espuma del mar.

DESCUBRE NUESTROS TOURS POR LA ISLA